Precio
Lo que firmas es lo que pagas
El presupuesto no llega como un número redondo al final de un folio. Llega desglosado: demolición, fontanería, electricidad, alicatado, carpintería, pintura. Cada partida con su importe y su medición.
¿Y si sale un imprevisto? Salen. Una bajante podrida detrás de un alicatado, una viga que aparece donde no tocaba. Cuando pasa, se para, se te enseña, se te da precio y decides tú. Nada se ejecuta sin tu firma, ni siquiera lo que te beneficiaría.